Acepto mis emociones como parte de la experiencia de existir
Desde muy pequeños hemos aprendido a reprimir emociones, a callar y no expresar porque desde siempre nos han enseñado y está fuertemente arraigado que ciertas emociones no son deseables. Cuando te sientes triste, ¿qué es lo primero que te dicen?, “no estés triste, no llores…”. ¿Cuándo estás enojado? “No te enojes…”. En nuestra cultura es normal creer que hay emociones indeseables, pero, ¿en realidad es asi?.
Estoy de acuerdo que como adultos no podemos soltarnos a llorar cada vez que algo no ocurre como lo esperamos, o gritar y dar patadas de ira a la mitad de una junta de trabajo que no va muy bien, aunque esto último si me pasó personalmente y en aquel momento me asusté mucho cuando vi que esta persona aventó una silla a la mitad de una junta. De ninguna manera está mal sentir una emoción, cualquiera que esta sea, el problema muchas veces es cómo las expresamos.
Lo común es reprimir nuestras emociones, incluso las que consideramos deseables o emociones buenas como la alegría, por temor a lo que los demás piensen de nosotros.
Los últimos meses han traido cambios, incertidumbre, miedo, enojo, falta de aceptación, y mucho más, hemos adaptado nuestra vida a estar aislados, confinados en casa, por necesidad, por obligación. Hemos dejado ir mucho, y no es fácil. También, por otro lado, muchos negocios han crecido, se han adaptado creativamente a los nuevos tiempos, las personas han encontrado la forma de estar juntas aún separadas, hemos tenido la oportunidad de crear nuevas rutinas, estar en casa, conectar con los nuestros. Todo depende de la forma en que lo veas, el sufrimiento depende el grado de apego a nuestros pensamientos.
Vamos a tratar de romper un poco la creencia de que hay emociones buenas o aceptables y emociones malas o inaceptables. Las emociones son, están ahi porque son parte de nuestra experiencia en este plano de existencia. ¿Qué tanto me va a hacer sufrir una emoción?, depende de mi grado de apego a ella.
Nuestro cuerpo y mente al ser parte de Prakrti, están afectadas por las gunas, sattva, rajas y tamas. Es normal y esperado que en un día después de un buen descanso despiertes en un estado sáttvico, durante el día más activo o rajasico y al final del día letárgico o tamásico. Todo el tiempo estamos siendo afectados por estas cualidades y así todo en la naturaleza. Pero no es así con Purusa, nuestro Ser, él no se afecta por las gunas, es dichoso, esa es su naturaleza y es absoluta.
Tú y yo somos felices ya, sufrimos en diferente medida porque nuestro grado de apego a lo que experimentamos es diferente, nadie sufre más que otro, simplemente sufrimos diferente.
Entonces, regresando a las emociones, aprendamos a sentirlas, a identificarlas, ¿cuántas veces no somos capaces ni siquiera de identificarlas?. Aprendamos a aceptarlas, la emoción está ahi, el hecho de ignorarla no hace que se vaya y en ocasiones nos enferma, se queda ahí reprimida en algún lugar esperando emerger con mucha más fuerza.
Mientras estemos en este plano de existencia, estaremos afectados por las gunas, existen y están ahi para que nuestra conciencia lo experimente, lo disfrute y finalmente busquemos la emancipación.
En conclusion, no le cierres la puerta a tus emociones, si hay alguna con la que quieras trabajar el primer paso será sentirla, reconocerla y aceptarla. Está bien sentir, todos sentimos, para eso estamos aquí y es el camino a la evolución.
Aprendamos juntos a invitar a nuestra parte iluminada a realizar las acciones cotidianas, y disfrutarlas. Cuando lleguemos a un estado de frustración, ira, cansancio, invitar a esa parte iluminada en nosotros, esa parte en potencia del despertar a que tome acción por nosotros y poder disfrutar.

Hola, muy interesante ésta filosofía, quiero aprender tantas cosas, practicarlas, tengo que buscar mi tiempo, espero pronto integrarme a su comunidad.
Gracias, lo que he leído me gustó y me movió.
Saludos.